Si buscas un libro muy bueno y muy útil para gentes con altas capacidades, este volumen es una lectura imprescindible. El libro funciona como un mosaico de voces reales: biografías anónimas, relatos íntimos y un montón de herramientas prácticas que ayudan a comprender y gestionar la intensidad de pensar distinto. El autor coordina y presenta estas piezas con honestidad y humor, y el resultado es un atlas de experiencias que no pretende dar una única receta, sino mostrar caminos posibles.
La estructura lo hace especialmente valioso: decenas de testimonios —desde niños hasta personas mayores, profesionales de distintos ámbitos y perfiles muy dispares— ofrecen testimonios en primera persona sobre detección, infancia, escuela, trabajo, salud emocional y estrategias cotidianas. Hay capítulos que actúan como pequeñas guías (agendas, rutinas, recursos para la ansiedad, organización del tiempo) y se alternan con relatos que ponen nombre a problemas reales y soluciones creativas. El índice deja claro ese enfoque coral y práctico.
No es un manual clínico ni una pastilla mágica, pero sí ofrece mucha utilidad práctica: propuestas concretas para gestionar la sobreexcitación mental, ideas para construir redes de apoyo y reflexiones que desactivan el mito del “genio todopoderoso”. El epílogo resume bien la idea central: no hace falta convertir tu inteligencia en una obligación social —puedes usarla para tu bienestar— y encontrarás en estas páginas herramientas para hacerlo.
¿A quién se lo recomiendo? A personas con altas capacidades que buscan compañía y estrategias, a familiares que desean entender mejor cómo apoyar, a docentes y profesionales que quieren ejemplos prácticos y a cualquier lector interesado en la diversidad cognitiva. Las voces anónimas y la honestidad del relato lo convierten en un recurso accesible y reconfortante.
En pocas palabras: léelo. El autor ha logrado compilar un libro que es a la vez cálido, realista y útil —una herramienta para quien necesita orientarse, consuelo práctico o simplemente la certeza de no estar solo. Si te resuena la idea de “verte reflejado” en historias diversas y llevarte estrategias fáciles de aplicar, este libro merece un lugar en tu estantería.